Uno de los trabajos más apasionantes es poner en marcha un nuevo local y dejar en perfectas condiciones todas los condiciones todos los parámetros que afectan a la extracción del café.

No existe un espresso sin tener en cuenta un buen café, una máquina en condiciones, una dosificación correcta del molino y un buen profesional detrás de la barra.

  • Las tacitas se han de colocar sobre la cafetera de manera que se calienten por la parte por donde no bebemos y sean así perfectas para acoger café.
  • El portafiltros debe permanecer siempre enganchado al grupo para mantener la temperatura correcta.
  • Después de haber obtenido una dosis de café del molino es necesaria apretarla para garantizar la máxima uniformidad del prensado de café, de otra manera se obtiene café subextraído.
  • Los bordes del portafiltro (aletas) han de limpiarse de restos de café molido, si no queremos dejar malos olores en el café y pérdida de presión.
  • Hay que limpiar y secar el portafiltros entre dos cafés, ya que se acentúa el gusto amargo y el sabor a posos.
  • Es preciso observar cómo cae el café del portafiltros, debe descender regularmente, primero un color oscuro y después de color crema color avellana, con estrías marrones, cuerpo denso, aroma rico y equilibrado, suave y perfumado con una larga persistencia en la boca.
  • La taza para el café espresso debe tener una capacidad de 50-70 ml y una forma parecida a la que se obtiene cortando un huevo por la mitad. El materia debe ser de porcelana, lo bastante gruesa para garantizar el mantenimiento de una cierta temperatura del café y a poder ser blanca.
  • Al empezar el día debe verificar personalmente la calidad del espresso que sirve a sus clientes.
  • La presión óptima del agua durante la extracción será de 9 bares.
  • Verificar que la presión de la caldera sea la fijada por el instalador.
  • Verificar el estado del filtro, portafiltros y duchas estén en perfecto estado, solo tiene que dejas salir agua para poder comprobarlo.
  • Limpiar la rejilla y la bandeja que hay bajo los grupos.
  • El tiempo máximo para servir un café será de 30 segundos.
  • La temperatura correcta del agua para la extracción será de 90 grados ( por encima de 92º el café es sobreextraído y por debajo de 88º el café es subextraído).

Podemos decir que si tenemos en cuenta todos estos parámetros vamos a reducir incidencias en las máquinas, mejoramos el nivel de funcionamiento de la máquina, creamos las condiciones para una perfecta extracción de café en taza y seremos capaces de ofrecer a los clientes una experiencia positiva con nuestro producto.