HISTORIA

En 1928 el vitoriano Carlos Ibarrondo, capitán de la marina mercante, dejó de surcar los mares para dirigir una de las empresas tostadoras de Café con más arraigo y presencia en el País Vasco.

Desde sus inicios hasta nuestros días, Cafés La Brasileña, no ha dejado de apostar por la innovación y la calidad tanto en sus cafés arábicas como en sus procesos de tueste y envasado.

Un ejercicio que viene acompañado siempre de nuestro cariño por la materia prima y un compromiso constante con la calidad, la tecnología y el servicio  al cliente. Con más de 90 años de tradición, Cafés la Brasileña, cuenta con una extensa red de distribución para el canal de Hostelería y alimentación sin olvidar el comercio delicatessen con sus exclusivas y renovadas tiendas.

Desde comienzos del año 2000 formamos parte de uno de los grupos cafeteros más importantes a nivel nacional junto con Cafés Dromedario, Cafés Pozo y Cafés La Tostadora sirviendo cada día más de 750.000 tazas de café. Esto nos ha permitido asumir una importante inversión en tecnología que ha facilitado la adopción de un control de calidad riguroso en todo el proceso de producción y una amplia cobertura geográfica para ofrecer el mejor producto y servicio.

Don Carlos Ibarrondo, fundador.

Año 1940. Primera tienda en la calle San Prudencio 22 de Vitoria-Gasteiz.

Antigua tienda calle San Prudencio 22, Vitoria-Gasteiz. Reforma 1958.

Tienda en el Aeropuerto de Foronda en Vitoria-Gasteiz.

Fotografía hecha a Luis Torres, repartidor de Cafés La Brasileña, en el año 1975.

Albarán del año 1925 al Señor Linacero.

Anuncio del Heraldo Alavés el 19 de Enero de 1924.

Miembros de la familia Ibarrondo en los años 60.

Antigua tienda calle San Prudencio 22, Vitoria-Gasteiz. Reforma año 1958.

Antigua tienda calle Independencia de Vitoria-Gasteiz

Tostador antiguo en la Calle Oñate 12, Vitoria-Gasteiz.

Tostadero de café y almacén en la calle Oñate de Vitoria-Gasteiz.

Presentación del equipo ciclista de Cafés La Brasileña.

Año 1972 Cafés La Brasileña patrocina al Baskonia