El café, gracias a sus características organolépticas, tiene la capacidad de afectar a algunos de los sentidos: olfato, sabor y vista, que son muy importantes también en la elaboración de un postre.

En la preparación de un postre, el café puede ser usado como un ingrediente más, como por ejemplo en el Tiramisú, Bizcocho de Moca, Tarta de Capuccino o de forma visual y aromático en un montón de preparaciones dulces, Cup Cake, Macarons… La cantidad de café utilizado dependerá de la receta.

Los cocineros deberán tener en cuenta algunos aspectos de los componentes químicos del café en función de sus variedades botánicas: arábica y robusta y de sus formas de uso: verde o tostado. En el cuadro vemos algunos de ellos que serán importantes para que el café sea protagonista en el postre.

Entre los diferentes métodos de preparación, el espresso es considerado como la forma ideal para la preparación de postres debido a su intenso sabor.

Los tres aspectos más importantes del espresso son:

Crema: La emulsión de los aceites del café se deben a la extracción mediante altas presiones.

Cuerpo: La sensación en boca dada por la crema.

Aroma: La intensa fragancia del espresso debida a las altas concentraciones de partículas volátiles en un volumen de taza pequeño.

Hoy en día el espresso es una bebida universal y muy popular y su consumo ha crecido, y continúa creciendo, en las bebidas elaboradas en los postres de los restaurantes.

Algunos chefs han experimentado con el espresso y se han ido acercando a nosotros para ir conociendo todo lo que rodea el mundo del café y sus infinitas posibilidades para su uso en la preparación de platos.

El café es un ingrediente versátil que combina sin esfuerzo con otros, como el alcohol, la fruta, el chocolate y la crema de leche. Siempre hay que usar cafés de primera calidad, y experimentar con cafés de diversos lugares del mundo que convertirán cada postre en una deliciosa aventura culinaria.