Kenya no empezó a producir café hace mucho tiempo, los primeros documentos de importación son de 1983 cuando los misioneros franceses llevaron las plantas de café desde la isla Reunión. La variedad fue Bourbon y la primera cosecha fue en 1896.

Por lo que respecta a la calidad, más que a la cantidad, el arábica cultivado en zonas altas y lavado es uno de los principales cafés del mundo. La relativamente escasa gama de sabores es bastante consistente, probablemente, debido a que en Kenya la industria está estrictamente regulada por el Coffee Board of Kenya (Nairobi), organismo que determina la clasificación de los granos de café de cada saco. Los sacos de la clase AA son los de mayor calidad y los más buscados por el mercado de los consumidores expertos de café. Kenya utiliza un sistema de grados para los cafés de exportación, es una combinación del tamaño del grano y su calidad: AA, AB, PB,C,TT, TMH, ML, E.

La parte central de Kenya produce la mayoría de los cafés y de esta zona son los mejores (Nyeri, Muranga, Kirinyaga, Embu, Meru, Kiambu, Machakos, Nakuru…) Ahora empieza a tener interés la zona oeste donde se han creado nuevas regiones (Kisii, Trans-Nzoia, Keiyo, Marakwet).

El café de Kenya es famoso por su sabor fuerte, afrutado, en ocasiones alimonado, debido a su alta acidez, y también por la consistente apariencia de sus granos (pequeños, redondos y de color azul verdoso).

En Cafés la Brasileña tenemos diferentes formatos para el café de Kenya, lo podemos tener en paquete de kg o envase pet para el canal de hostelería, en formato grano o molido en nuestras tiendas, en paquete molido de catón para el canal alimentación gourmet. Asimismo, el último lanzamiento ha sido en cápsulas compatibles Nespresso para oficinas o particulares que tengan este sistema en casa.