La cáscara es la capa de fruta exterior de la cereza del café.

Además de su grano tostado, ahora comienzan a ponerse de moda las infusiones elaboradas a partir de la cereza del café, la baya que contiene las semillas consideradas históricamente un desecho que solo se usaba como fertilizante natural.

Procesamos la fruta del café en el método seco/natural que permite que la fruta entera se seque preservando todos los sabores dulces y complejos de la fruta. Una vez secado, dejamos reposar toda la fruta durante un mes y luego separamos cuidadosamente la semilla del café. La cáscara se envejece durante al menos seis meses permitiendo que los azúcares concentrados, vitaminas y antioxidantes creen un delicioso té.

La infusión de la cereza del café contiene carbohidratos, proteínas, taninos, minerales, potasio, azúcares y ácido clorogénico. Con un porcentaje total de cafeina entre 0,58% – 0,69% la convierte en una bebida energética, antioxidante y diurética.

Puedes preparla en una cafetera de émbolo con un tiempo de infusión de unos cuatro minutos. La bebida tiene un aroma fresco, con notas a frutas rojas maduras, canela y bergamota y un toque de acidez suave.

Chema Medrano- Sales Manager de Cafés La Brasileña