El café es sin duda, el mejor regalo que podemos traer de Etiopía (antigua Abisinia, lugar donde nació el café).

Hay diferentes variedades arábica (más cotizada, fina y con menos cafeina) que se pueden encontrar en diferentes zonas del país: Sidamo, Limu, Harar y Yirgachaffee, son algunas de las mejores zonas de Etiopía donde el café puede competir con los mejores del mundo.

Sin duda alguna es uno de los países donde más se cuida el café de especialidad. Existe una gran diversidad geográfica, tierras fértiles, temperaturas ideales (días calientes y noches frías) que hacen que podamos encontrar más de 4.000 variedades genéticas de café arábica diferentes. Etiopía es un productor significativo de café, tanto en calidad como en cantidad que consigue explotar algunos de los mejores cafés del mundo.

Estos últimos años se han mejorado las infraestructuras y mejorado las técnicas de recolección, consiguiendo unos de los mejores perfiles organolépticos de sus cafés y un gran reconocimiento internacional. Determinados cafés etíopes, pueden ser, descritos a veces, como alimonados, delicados, vinosos, florales y blandos. Debido a sus únicos y maravillosamente delicados aromas, no se deben tostar en exceso los granos de café.

Sin duda alguna os recomendamos tomar café de Etiopía.